DEFINICIÓN

Es un Colegio dependiente de la Autoridad Eclesiástica de la Iglesia Católica que, siguiendo las orientaciones de su magisterio, ofrece un servicio educacional en los niveles de Educación General Básica y Enseñanza Media, en la modalidad Humanístico - Científica, orientado a la continuación de Estudios Superiores.

       Su sostenedor es la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, institución de la cual depende.

       Es un establecimiento educacional para varones, subvencionado por el Estado, bajo el régimen de financiamiento compartido y con jornada escolar completa

       Su local está ubicado en la ciudad de Viña del Mar, en los recintos del Centro Universitario "María Teresa Brown de Ariztía", Avenida EL Bosque Nº 1388, Santa Inés, Viña del Mar, fono 2972822 - 2274379

       La fundación del Colegio, en 1953, está relacionada con el ánimo de la Universidad Católica de dar existencia a un establecimiento que posea un nivel de excelencia, manifestado en la calidad de sus docentes, la profundidad y eficacia con que se realiza el proceso educativo y la intencionalidad del mismo, buscando el crecimiento individual y comunitario.

       Considerada esta idea originaria, el Colegio Rubén Castro entiende la Educación General Básica como el nivel de enseñanza en el que se procura que todos y cada uno de los alumnos alcancen los más elevados logros en materia de desarrollo personal, a la vez que, mediante un continuo proceso de orientación educacional, cada uno de ellos, con la ayuda de sus padres, pueda elegir la modalidad de estudios de Nivel Medio que mejor se adapte a sus intereses y capacidades.















MODELO EDUCATIVO


Exigencia de Nuestra Propuesta Educativa

La Búsqueda de la Excelencia Formativa y Académica


Considerando que reconocemos como finalidad del proceso educativo promover y facilitar el crecimiento y maduración armónica e integral de la persona en todas sus dimensiones, nuestra gestión educativa, que integra Familia y Colegio y que tiene al alumno como principal protagonista, se desarrolla en procura de la formación de una persona:

    * Abierta a la búsqueda de Dios, dispuesto a aceptar el don de la Fe, cultivarla y asumirla existencialmente, inspirándose en Jesucristo como modelo de vida.
    * Arquitecto de una jerarquía de valores cimentada en las Bienaventuranzas Evangélicas desde donde:
               fundamenta sus convicciones
               inspira sus decisiones
               genera sus actitudes y comportamientos
    * Capaz de alcanzar con plena aceptación de "sí mismo", el equilibrio emocional y el cultivo de afectos duraderos y profundos, aprecia la familia fundada en el matrimonio, como núcleo privilegiado del amor, generador de vida, escuela de sociabilidad y crecimiento espiritual.
    * Saludable con su desarrollo físico armónico y con disposición para su cuidado permanente, viviendo en forma equillibrada las dimensiones del trabajo, la recreación y el descanso.
    * Que domina los códigos de comunicación y los saberes culturales básicos requeridos para el conocimiento y comprensión de:
               su fe religiosa
               "sí mismo"
               la naturaleza
               la realidad histórica, social y cultural contemporánea
    * Intelectualmente competente, dotado de las habilidades y destrezas para desarrollar sus capacidades en procura de un contínuo perfeccionamiento.
    * Creativa y con capacidad para desarrollar su gusto estético y expresar sus habilidades artísticas.
    * Que se reconoce como ser único e irrepetible, llamado a ser en la conquista progresiva de su libertad para ejercitarla desde una perspectiva racional y ética, señor de sí mismo y servidor de sus semejantes.
    * Dispuesta a "ser para los demás" y asumir el compromiso de participar con ellos en forma orgánica y efectiva en la construcción de una sociedad sin marginados y excluidos que busquen el Bien, la Verdadl la Justicia y la Paz como expresión madura de Amor.
    * Exigente consigo mismo, perseverante y de sólidas convicciones, es capaz de sobreponerse a la adversidad.
    * Con capacidad de autocrítica, reconoce sus errores y aprende de ellos.
    * Dispuesta a respetar o considerar en el marco de la prudencia, las opiniones, visiones y práctica de los demás, diferentes de las propias, utilizando el diálogo para resolver el conflicto en las relaciones interpersonales.
    * Amante de la naturaleza y respetuoso de su conservación.

(Extracto de documentos de la propuesta educativa)
















SERVICIOS


El Colegio ofrece los siguientes servicios:

ORIENTACIÓN: Ayuda individual y colectiva en los aspectos de formación, vocación y desarrollo personal.

ASISTENCIA SOCIAL: Apoyo que presta el Centro de Padres para auxiliar necesidades básicas muy calificadas.

BIBLIOTECA: Préstamo y uso de textos. Sala de Lectura y Estudio. El catálogo del fondo bibliográfico puede consultarse en www.colegiorubencastro.cl/menu/biblioteca.

TALLERES: El alumno tiene la posibilidad de elegir entre varias actividades que le ofrecerá el Colegio, en las áreas de Pastoral, Educación Física, Educación Artística, Lenguaje y  Ciencia y Tecnología.

CATEQUESIS: En el Colegio se preparan los niños durante dos años para hacer su Primera Comunión, la que efectúan normalmente cuando cursan 5º Año Básico.

       Confirmación, a nivel de Tercer Año Medio.

       Catequesis Familiar para padres de alumnos que se preparan para la Primera Comunión.

       Celebración Comunitaria del Mes de María, Pentecostés, Semana Santa, Asunción de la Virgen

PASTORAL APODERADOS: Encuentros y participación en grupos y Comisiones de Apoderados, a objeto de intercambiar experiencias y sistematizar el trabajo de interacción entre padres e hijos para vivenciar la Fe.

       Objetivos fundamentales de estas actividades son la utilización responsable del tiempo libre, y el desarrollo de intereses, aptitudes y el crecimiento en la Fe Católica.

FINANCIAMIENTO:

       El Colegio se financia exclusivamente con la subvención que recibe del Estado y el aporte de los Padres y Apoderados, mediante el pago de un derecho de matrícula y otro de escolaridad de carácter obligatorio, que se paga durante el año lectivo.

       Esta colaboración de los Padres resulta de imprescindible necesidad para proporcionar una educación de calidad. Sin embargo, el Colegio, con el fin de respetar el principio de equidad, asegura y favorece la matrícula y permanencia en el establecimiento de los niños cuyas familias no pueden hacer ningún aporte económico, acreditando su situación de vulnerabilidad.

       También, para proceder con sentido de justicia social, los Padres que pagan estos valores, deben escoger, de acuerdo con sus posibilidades, un tramo dentro de una tabla que el Colegio propone

















HISTORIA


En 1949 la Universidad Católica de Valparaíso se encontraba bajo la dirección de su rector, el presbítero Malaquías Morales. Con pocos alumnos, en donde la mayoría de sus profesores trabajaban sin intereses, con escasas carreras que ofrecer, y grandes problemas económicos que amenazaban con cerrar, parecía que su normal avance se vería interrumpido.

El Obispado de Valparaíso logró que la Compañía de Jesús se hiciera cargo de su administración de la institución. El contingente jesuita que llegó en 1950 lo componían P. Jorge González F.(Rector), P. Raúl Montes (Vicerrector) y P. Ramón Salas (Encargado de pastoral). Al poco tiempo se notó un cambio en la dirección de la universidad: se solucionaron los problemas económicos y terminó la lucha entre el rector y la federación de alumnos, la cual no era reconocida por la dirección.

Los cambios ideológicos después de la II Guerra Mundial requerían nuevos profesores, sobre todo secundarios, con gran solidez técnica y profesional, además de valores cristianos. De esta forma nacieron las escuelas de Pedagogía, Castellano, Matemáticas, Ciencias Biológicas, Química y Física. Para su adiestramiento era necesario un colegio libre de la enseñanza tradicional, y que sirviera para experimentar un nuevo estilo pedagógico inspirado en la pedagogía ignaciana.

En la mente de los fundadores el colegio debía ser esencialmente humanista y cristiano, inculcando la razón y la fe, y de donde surjan los líderes de la sociedad regional. Se convocaba a muchachos de gran capacidad personal sin importar su situación socioeconómica. Los profesores fueron elegidos de los egresados de la escuela de Pedagogía y la asistencia religiosa era encargada a los jesuitas.
   
En 1953 se abrió el 1º Año de Humanidades. En un concurso interno se seleccionó a unos 40 jóvenes de los sectores populares de la región. La educación era gratuita e incluso había ayudas económicas en alimentación, salud y vestimenta.

El colegio desde el principio tuvo sus características propias del carisma ignaciano, pero se diferenciaba de los demás colegios jesuitas en varios aspectos: atendía sectores modestos, generalmente hijos de trabajadores y funcionarios de las Fuerzas Armadas.

El hecho de pertenecer a un grupo seleccionado le otorgó a los alumnos un estímulo para esforzarse y destacarse del resto. Y a pesar de las pobres condiciones del colegio, era un grupo muy fuerte y unido tanto en las competencias deportivas como en los exámenes del Estado.

Al no ser propiedad jesuita, sino de la UCV, el colegio poseía una independencia del reglamento de los demás colegios jesuitas de Chile. Esto fue aprovechado por el Padre González para desarrollar un proyecto más original, un plan de estudios propio y distinto del propuesto por el ministerio de Educación. En 1959 se logró que esta cartera gubernamental otorgara permiso para aplicar un plan docente de tipo experimental, inclusive encaminado a un bachillerato propio, preparado y controlado por la UCV.

A la fecha el Colegio Rubén Castro es el mejor establecimiento subvencionado de la Quinta Región y uno de los diez primeros a nivel nacional.